Las arquitecturas hiperconvergentes (HCI) representan una evolución clave al integrar de forma nativa los recursos de cómputo, almacenamiento y red dentro de una misma plataforma. A diferencia de las topologías 3-Tier (SAN, Switches FC, Servidores), la HCI utiliza un hipervisor distribuido y una capa de Software-Defined Storage (SDS) que abstrae el hardware físico subyacente. Cada nodo hiperconvergente es un bloque de construcción que aporta procesamiento (CPU/RAM), almacenamiento local (NVMe/SSD) y conectividad, orquestados centralmente para funcionar como un único clúster federado.
En el núcleo de una plataforma hiperconvergente de alto rendimiento se encuentra la CVM (Controller Virtual Machine). Esta entidad se ejecuta de manera dedicada en cada nodo del clúster y toma control directo (PCIe Pass-through) de las controladoras de almacenamiento locales.
La protección de la información corporativa no debe depender de costosas herramientas de terceros. Las arquitecturas hiperconvergentes integran flujos de backup y Disaster Recovery de forma nativa a nivel del hipervisor y del bloque de almacenamiento.